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Durante
sus varias exposiciones a través de Francia o en otros
países, Jacques Mazière suele invitarnos al sueño
y al viaje en numerosas comarcas de Africa, Asia, America del
Sur, o por medio de temas como el Circo, las carnestolendas,
les Volcanes, etc.
Pues no le gusta lo
artificial y nadie quedara asombrado por eso, ya que Jacques
Mazière ha vivido casi siempre allende el mar y sigue
viajando mucho. Aficionado y gran coleccionista del Arte egro,
su pasion para la etnologia y las religiones animistas explica
su interes a las civilizaciones desaparecidas o que estan en
vias de desaparicion.
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Jacques
Mazière, pintor, grabador, escultor, cuya accion creadora
es servida por una imaginacion fertilisima, une, en una aproximacion
my personal, una sensibilidad profunda y un sentido agudo de
la observacion. Eso le permite de dirigir una mirada diferente
sobre las cosas y los seres. Y es la mirada interna del artista
reforzada de la del apasionado a veces despellejado vivo.
En el estilo suyo, que segun periodos, puede aparecer mas o
menos figurativo, fantastico, expresionista, caricatural, e
incluso sencillo, o entonces portador de simbolos, mueve siempre
en busca de sensaciones nuevas.
Por el abundamiento de los colores y personajes que es suyo,
nos hace olvidar momentaneamente la insulsez de nuestro alrededor
cotidiano y el claroscuro de nuestra existencia moderna demasiada
organizada y aseptizada.
Jacques
Mazière le brinda como una riquisima bocanada de oxígeno,
el viento fresco del Altiplano Inca, la commoción del
misterio de las estatuas de las Islas de Pascua, el soflo de
la aventura Africana, una parcela cósmica de evasión
y de sueno.
Los que poseen unos lienzos de este artista se dan cuenta que
a través de dichas obras coloreadas, siguen yendo de
exploracion, como si dejaran brevemente su cuerpo material desdoblándose
p ara un viaje de circunnavegación mágico.
Lo saben y lo reconocen de buena gana
aquellos aficionados, porque se han dado cuenta que se había
establecido cierta complicidad entre ellos y la obra que desde
ahora comparte su intimidad o su alrededor immediato. De este
modo, cada día hacen el descubrimiento de algún
perfil no sospechado, o de símbolos ocultados en su lienzo.
Entonces, tienen suerte de prolongar sin límites unviaje
onírico, extítico, o veces iniciático,
gracias a vibrantes imagenes ofrecidas por el resplandor de
colores tornasolados, cuyo impacto profundo les mete por fin
fuera de la rutina.
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